martes, 12 de marzo de 2013
A veces es mejor callar
Hoy te necesito acá. Para contarte esto y que intentes convencerme, como muchas otras veces, de que estoy equivocada. Vos me dirías que esto va a pasar, que es un don y que tengo que saber usarlo y que si algo salió mal es porque la otra persona no entiende. Yo te diría que no. Que no pretendo usarlo más. Que prefiero guardarme ciertas cosas mordiendome la lengua antes que arruinar algo. Te diría que a veces es mejor callar. Muchas veces las cosas salieron mal, pero estabas acá para llevarlas conmigo. Hoy no estás y tengo que afrontarlo sola. Con tu tono calmo, me dirías: "Tranquila, vos dejá que el tiempo pase y todo se va a arreglar. Se va a dar cuenta y no le van a alcanzar las palabras para pedirte perdón". Pero aunque el tiempo pase y todo se "arregle", aunque no le alcancen las palabras para pedirme perdón, la confianza no se recupera jamás. No puedo volver a confiar y todo lo vivido no va a ser más que un recuerdo. De esto no se vuelve, aunque encuentre las palabras para pedirme perdón. Menos alguien que hasta ayer le confiabas la vida y hoy te sale con algo asi. Nada sería lo mismo, porque una desconfianza asi te duele, y no es superficial: te duele en el alma. Hoy no puedo esperar de nadie la clase de palabras que saldrían de tu boca. Nadie me va a decir que siga usandolo. Hoy elijo yo, no quiero pasar otra vez por lo mismo. Hoy elijo dejarlo acá. Porque a veces es mejor callar. Y hoy es una de esas veces.
sábado, 12 de enero de 2013
Hoy arranque el día con una sonrisa
Hoy arranque el día con una sonrisa. Cuando todo anoche predecía un amargo despertar. Pude también, haberme despertado triste o al borde del llanto, porque tuve un sueño muy particular que despertó en mi sentimientos dormidos y los resignificó. Soñé con vos. No fue un sueño exactamente, fue un recuerdo hacho sueño:
Era chica, tendría unos seis años y estabamos los dos en el patio de tu casa y como todas las tardes le sacabas las rueditas a mi bici y me decías "Dale, vamos a practicar, asi aprendes a andar sin rueditas y salis ciclista, como yo". Vos me tenías del portaequipajes manteniendo el equilibrio y despacito, yo pedaleaba. Vos corrias al lado mio mientras tomaba velocidad, creandome la ilusión de que lo estaba logrando. "No me sueltes" - te decía. Y vos, con ese tono calmo, me tranquilizabas diciendo "vos tranquila, no te voy a dejar caer". Ese dia, como siempre haciamos lo mismo. Vos me tenías la bici y yo empecé a pedalear despacio, volví a pedirte que no me sueltes y me respondiste lo mismo. La bici empezó a tomar más velocidad que nunca y yo estaba segura de que estabas ahi atrás. "Lo estoy haciendo" te dije, pero no obtuve respuesta. Me di vuelta y allá estabas vos, saludandome casi desde el punto de partida con una sonrisa. Largué la bici y fui corriendo a abrazarte contenta. "Lo hice abu!!" - te grité, pero continué - "me soltaste". "Te solté porque sabía que podías sola". Ese fue el día que orgullosamente me enseñaste a andar en bicicleta sin las rueditas de apoyo y es un recuerdo que nunca voy a borrar.
Hoy arranque el día con una sonrisa. Cuando todo anoche predecía un amargo despertar. Pude también, haberme despertado triste o al borde del llanto, porque este sueño fue muy particular, despertó en mi sentimientos dormidos y los resignificó. Lo hablé con una amiga, le conté que fue un sueño y me dijo "interpretalo". Lo interpreté y entonces entendí. Hace ya un mes que te fuiste Abuelo, pero como siempre, me das la señal de que nunca me vas a dejar caer caer. Y así como me enseñaste a caminar y a crecer, me enseñaste a andar por la vida sin ruedas de apoyo."Vos tranquila, no te voy a dejar caer", esa fue toda mi infancia y adolescencia camiando al lado mio y enseñandome a vivir."Te solté porque sabía que podías sola" Quizás vos eras una de esas rueditas, pero te fuiste sabiendo que me dejabas preparada. Siempre voy a extrañar verte, pero se que en todo lo que me enseñaste estás conmigo. Gracias por tanto.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
¿Qué te queda de ayer?
¿Cómo saber qué te queda de ayer, si tus palabras no condicen con tus ojos?¿Cómo creerte que hay sentimientos superados, si hechos concretos me demuestran lo contrario?¿Cuanta verdad hay en tus palabras?....Tu boca expresa una supuesta sinceridad, dudo mucho si sólo lo decis para que no dude de vos osi realmente te lo crees.Sea como sea, las cosas no salen de acuerdo a la planeado. Cuando creés que todo esta bien y aclarado, tu mente empieza a jugar. Tu propio cuerpo te juega una mala pasada y todas las anteriores palabras pierden todo recelo de credibilidad.Estas vos, tu mente encerrando tu cuerpo y la verdad a la vista.Quizas si se pueda saber qué te queda de tu pasado, no tan pasado, después de todo...
viernes, 1 de junio de 2012
F.A.T.E. X
Así, volveríamos a soñar con las mismas cosas que soñabamos de chicos...
Quién pudiera hacerlo, volver a esa inocencia de, como dice Amy en uno de los temas que más me gusta, "creer en todo y no saber absolutamente nada de nada". Field Of Innocence... A veces me gustaría poder volver, no saber las cosas que se ahora, esas realidades crudas con las que tenés que aprender a vivir.
Anoche una amiga me leyó el "Sindrome de los veintitantos", cuanta verdad hay ahi. Te das cuanta de como te gustaría volver a ser chico, pero a la vez te das cuenta, auque cueste, que creciste y que también vale la pena. Vale la pena sentir, reir, llorar, equivocarse y volver a intentarlo. Todo eso te llena, y te llena tanto que a veces te cuesta darte cuenta.
En esta etapa te das cuenta de las cosas, de quién vale la pena tener cerca y a quién no, de cuantos errores cometiste y también aunque sean pocos, los aciertos que llegaste a tener a largo o a corto plazo. Creciendo aprendés que la gente no sabe querer ni amar, que nos destruímos entre nosotros, que la envidia y los malos pensamientos nos rodean y nos hacen ser malos también. Así madurás, conoces la mentira, no la blanca y la piadosa, esos son inventos. Conoces realmente de sufrimientos, guerras, enfermedades, dolor y muerte. Aprendés cómo el dinero maneja la vida. Cómo ya no importa el sentir, sino el conseguir, y cada vez más.
Como "adultos" si es que podemos llamarnos asi, tenemos que aprender a vivir con todo esto que vamos aprendiendo. Para ser más específica, tenemos que aprender a enfrentar esta realidad de forma "madura" pero podemos hacerlo sin perder las cosas del niño que fuimos. Citando a Nelson " ¿Dónde han quedado los sueños? pregunto al niño que fuí, quizás él tenga las llaves, del cofre que no puedo abrir." Esa, quizás sea la clave para vivir nuestras vidas. No perderlo, siempre llevar presente quiénes fuimos porque eso nos hizo ser lo que somos hoy.
Somos grandes, hablamos, pensamos y nos movemos como adultos, con veite, treinta, cuarenta, cincuenta o sesenta años que tenemos. Y podemos hacerlo tranquilamente, con la seguridad de saber que en cualquier momento ese niño que fuimos puede florecer y hacernos cometer cosas como escondernos abajo de las sábanas o taparnos la cara porque nos da verguenza decirle algo sentimental a la persona que amamos. Si, en momentos como esos volvemos a tener cinco años pero con todas las responsabilidades que conlleva tener veinte o cincuenta. Ahi te das cuenta de que es posible.
Nadie debería perder lo que fue. La niñez es libertad, sin límites ni ataduras. Se vive, como diría Serrat: "desquebrajando el viento y apedreando el sol". A veces me gustaría volver a ensuciarme la ropa y volver a casa con moretones y raspaduras... Pero prefiero que eso sea un recuerdo, de como era mi vida antes de que ciertas vivencias me atravesaran el cuerpo y me hicieran ser lo que soy.
Aprendamos a valorar lo que tuvimos, lo que tenemos y lo que somos, sabiendo y teniendo presente quienes fuimos...
lunes, 14 de mayo de 2012
F.A.T.E IX
Vivir solo cuesta vida...
Pero cuánta vida cuesta. Vida que tenes que vivir, procesos por los que tenés que pasar. Cosas que tenes que pensar, algunas que tenés que decir y tantas otras que es preferible callar.
Hoy retomé el hábito de releer textos. Siempre fui de esas personas que piensan que por más que leas dos veces lo mismo, nunca va a tener el mismo sentido. Porque día a día, minuto a minuto, segundo a segundo vivís, y en esas vivencias adquirÍs conocimientos, lo que te lleva a pensar diferente. Haber leÍdo "El Matadero" a los catorce años, no fue lo mismo que hacerlo a los 20, no tuvo el mismo efecto en mi persona, el mismo impacto. Logré entender muchas cosas gracias a mis competencias actuales, que a los catorce nisiquiera hubiera podido imaginar.
Pero sin ir más lejos, no hace faltan 6 años para lograr eso y no hace falta verlo solo en literatura. Leer un "te amo" de la persona que amás, no es lo mismo que leerlo de la persona que amaste o que te amó alguna vez. No es lo mismo decirlo a una persona de tu presente, que pensarlo hacia una de tu pasado. No es igual decirlo sabiendo que va a existir un próximo, que decirlo cuando sabes que va a ser el ultimo...
Hay tantas cosas que no son iguales que ayer... cosas que empeoran, otras que mejoran y algunas cambian sin discriminar si para bien o para mal, simplemente cambian. Como te dije, hoy retomé el habito de releer textos, y empecé por ese hombre que llenó de morbo mi imaginación. Si, no hace falta que imagines mucho, me conocés, estoy hablando de Edgar Allan Poe. Voy a sacarte del eje un segundo: hace un tiempo me di cuenta de lo loco que es todo, el fue un hombre que me influenció muchísimo y paradógicamente, tiene las iniciales de otro, que en otro aspecto, también me marcó: Elvis Aaron Presley. Dos personas que admiro, englobadas en tres simples iniciales: E.A.P.
Retomando el eje inicial, te comentaba que reincidí en sus relatos (esos que siempre me decías que podría haber escrito yo, por esa forma tan retorcida y descriptiva de escribir) y me llevó a sostener con más firmeza que la mayorÍa de nuestros pesares de la vida cotidiana son mas bien causa, que consecuencia. Dejame explicarte: vivimos sujetos a nuestros propios límites, nuestros temores más oscuros son consecuencia directa de nuestros propios pensamientos y limitaciones. Si pensamos constantemente que nos va a atropellar un auto, lo mas probable es que cada vez que estamos en la calle caminemos pendiendes de no acercarnos tanto al cordón, o crucemos la calle con una paranoia extrema. A su vez esos pensamientos son causa de malos ratos a la hora del sueño, pesadillas sugestionadas por nuestras propias paranoias. Y asÍ, se generan nuestros mambos, que no son para bailar...
Vivir solo cuesta vida, y sería mas fácil si sólo la vivieramos, actuando más, sintiendo más y pensando menos.
Así, volveríamos a soñar con las mismas cosas que soñabamos de chicos...
martes, 8 de mayo de 2012
F.A.T.E VIII
Que los clavos se la banquen...
Perfecto.. Eso hacen. Pero no es fácil para nadie, un tire y afloje constante. Decisiones firmes con consecuencias zarpadas. Pasos hacia adelante que te hacen crecer y bancarte esas consecuencias,que son solo resultado de tus actos determinados. Y así creces...
Alguien me dijo una vez que crecer no es tomar la decisión correcta, sino hacerte cargo de la decisión que tomaste. Es el mejor consejo que me dieron en la vida y paradógicamente vino de la persona menos esperada.
Estar entre la espada y la pared, situaciones incómodas si las hay, y peor cuando es la decisión de alguien más la que te posiciona ahí...
Ese momento de vida o muerte, donde o decidís o deciden por vos. Y te conviene ser dueño de tus propias determinaciones.
Hoy estoy ahí, entre esa espada y esa pared. Intentando decidir, planeando contestar para seguir viviendo.
Algo más que un día me dijeron:
Vivir solo cuesta vida!
sábado, 5 de mayo de 2012
F.A.T.E VII
Ok, si esa es la meta para poder continuar con todo... creo que vamos mal.Esta vez, ya enserio, dejemos la metáfora de las puertas que ya me resulta demasiado perfecta pero enroscada para vos.
Hoy creo que se hacia donde iba esto. Y digo iba porque las cosas se arruinaron otra vez. Por cuestiones de la vida. ¿Te acordás de esa red que te conté? La que se hace con la gente que te rodea y las vinculaciones. Esto ya me supera, me supera a mi y supera a los clavos. A esas vinculaciones retorcidas, sumale las cosas raras que vienen pasando y las influencias de las cuales, al vincularse, los clavos se retroalimentan mentalmente. Entonces, te explicito, en una cuenta matemática de lo más simple: vinculaciones + cosas raras + influencias + retroalimetación = caos.
Berman, hablando de modernidad, dice que en el Siglo XVI las personas entraban en la modernidad sin saberlo, y buscaban desesperadamente la forma de encajar, el vocabulario que usar, y entender cosas inentendibles. Es el famoso "torbellino social". Esto es lo mismo, exactamente lo mismo. Están todos los clavos inmersos en este torbellino, que vendría siendo mi vida, y con las vincualciones y las cosas raras....te lo encargo.
Hay varias decisiones por tomar. Decisiones que ya estoy tomando. Decisiones que no van a caer bien, decisiones que influyan, vinculen aún más y retroalimenten.
Hay decisiones ya tomadas.
Que los clavos se arreglen y se la banquen.
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